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Overclock con drivers ForceWare

Si tienes una tarjeta gráfica nVidia, probablemente estés usando los drivers ForceWare y ni lo sepas. Con estos drivers se puede aplicar un sencillo overclock a la tarjeta usando algunos programas como RivaTuner. Si te ha dado por hacer click en el enlace anterior, verás que desde ahí lo puedes descargar e instalar.

Este programa, con múltiples utilidades, detectará al abrirlo la versión de los ForceWare que tenemos instalados. Si la versión de los drivers no ha sido probada a conciencia por los creadores, saltará un breve mensaje de advertencia.

El mismo mensaje de advertencia os doy yo: Si estáis leyendo esto, y sois unos manazas, o tenéis cierta tendencia a que se incendie todo lo que tocáis... Olvidaos de esto, pulsad en cerrar la pestañita, y a leer otra cosa. En serio, la gráfica puede quedar dañada de manera permanente, luego que no venga nadie llorando.

Obviamente es uno de los riesgos del overclock, y es que si modificamos la velocidad de funcionamiento de algo, lógicamente se elevará también su temperatura. Y si la temperatura sube en exceso, las cosas se funden. Y si se funde, puedes prender fuego a tu casa. Bueno, tanto no creo, pero exagerar no está de más para alejar a 2 o 3 manazas que aún siguen leyendo.

Total, que estabamos con el programa recién abierto.







Hacemos click sobre la flecha al lado de customize (primera imagen) y después en la primera opción del recuadro (segunda imagen)

Nos encontramos ante este cuadro, en el que tenemos que seleccionar Performance 3D en el recuadro de arriba a la derecha.



Los valores en la captura sobre estas lineas, son los que vienen por defecto en la nVidia 8600GT de 512MB (DDR2) que lleva mi portátil. Lo único que hay que hacer ahora, es asegurarse de que está marcada la casilla Enable driver-level hardware overclocking, e ir subiendo ambas barras poco a poco, comprobando tras cada cambio (que guardamos pulsando en aplicar) que el sistema sigue estable. Es recomendable dejar unidas la velocidad de Core y Shader, con la casilla Link clocks, pues sino se pueden generar ciertas asincronías no deseadas, a no ser que seas rarito y te guste quemar cosas (¿que haces aquí aún?)

Para comprobar la estabilidad, podemos utilizar cualquier tipo de benchmark, algo que ponga a trabajar como dios manda nuestra GPU. Por ejemplo, FurMark. Este en concreto tiene una casilla para realizar una prueba de estabilidad, que viene a ser lo mismo que la de rendimiento, pero infinita. Debemos vigilar la temperatura que nos marca, no hay un límite genérico en cuanto a temperaturas, pero cuanto más baja sea, mejor. Al trabajar a menores temperaturas, más tiempo aguantará la tarjeta antes de pasar a mejor vida.

Después de realizar unas cuantas pruebas, estos son los valores que he dejado en mi portátil.



Realmente, se mantuvo estable hasta por encima de los 600MHz de Core y 500MHz en las memorias, pero más vale prevenir que lamentar. Siempre es bueno dejar un pequeño margen, y repasar de vez en cuando que las temperaturas sigan sin elevarse en exceso. En el caso de PCs de sobremesa, con una buena refrigeración se pueden obtener resultados impresionantes.

Método de refrigeración avanzado para portátiles. En serio, funciona, aunque no sea recomedable.


Dicho sea de paso, estos valores los mantengo solamente en invierno. Ojito cuando llegue la calor del verano, que el PC suele sufrir algo más por las temperaturas, no se os vaya freír llegado el momento. Además, hay algunos juegos que son excesivamente sensibles al overclocking (Bioshock, S.T.A.L.K.E.R.) con lo que mantener los valores originales quizá sea la opción más recomendable, y solo elevarlos cuando realmente lo necesitemos.

Es todo, para cualquier duda/corrección/incendio, como siempre, a los comentarios.

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