martes 2 de septiembre de 2008

Condemned: Criminal Origins ...



Hola. Me llamo Ethan Thomas, trabajo para el SCU (Serial Crime Unit), y tengo cara de pringao.


Vale que no es la mejor primera impresión que te puede dar un juego, pero es lo que hay. Podría estar escribiendo sobre Bioshock, Half-Life 2, o Quake 4... Bueno, sobre Quake 4 mejor no. Pero el caso es que ya hay bastante escrito sobre los otros, y Condemned:Criminal Origins tiene ese "algo" que engancha, y que hace que quieras más, y más...

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Pese a tener un argumento bastante trillado ya, que definiremos como yo no lo hice aunque nadie me crea, la enrevesada historia nos irá sumergiendo en el juego según avanzamos. Digamos que la falta de carisma del protagonista pasa a un segundo plano en cuanto quedamos envueltos por la atmósfera del juego, con sus luces, sus sombras, sus escenas gore, y unos cuantos sustos de los que hacen saltar de la silla.

Mírame mamá, soy poli!!

Como buen investigador, habrá que examinar la escena del crimen. Para ello contamos con un completo equipo forense, de unos 70-80 kilos de peso, pero que por lo visto no estorba para nada al fuertote de Thomas. Luz ultravioleta, cámara de fotos, escáner 3D, rayo de luz verde que ilumina pruebas... Lo típico, vamos.

Cámara de fotos Condemned Style. Prohibida su venta por separado.

El sistema de combate cambia un poco respecto a los FPS tradicionales. Hay armas de fuego, si, pero no abundan. Y las que encontremos, nos servirán mientras dure su munición. El resto del tiempo, tendremos que arreglárnoslas a base de palos, estacas, cañerías, hachas, y un largo etc de artefactos que podemos empuñar.

Zas, en toda la boca.

Cada arma tiene unas características distintas, básicamente cuanto mas daño, menos velocidad o alcance. Pero entra en juego la defensa. O aprendes a cubrirte, o mueres. Con un clic de ratón en el momento justo, bloqueas el ataque del enemigo, dejándolo expuesto a tu ira, que podrás liberar aporreando el otro botón del ratón, y rompiéndole los dientes a los energúmenos que intentan acabar contigo. Lo mejor viene con el golpe final, cuando intentan levantarse agónicos, y tomas la difícil decisión entre romperle el cuello, darle un cabezazo... Literalmente.

Sobre las armas de fuego, ya dije que no abundan. La mayoría las empuñan los enemigos, y no tiene ni pizca de gracia que te venga un señor con escopeta cuando tú vas con tu cañería reventando cabezas. Para compensar, tienes un bonito Taser que aunque tarda un rato en recargarse tras cada uso, te sacará de mas de un apuro, ya que mientras el tarado mental al que acabas de freír se está retorciendo, puedes acercarte y robarle su arma. O eso, o llevarte un escopetazo en la cara, todo depende de lo rápido que seas.

Por si fuera poco, compartes munición con ellos, así que moverse rápido es importante. Si el tarado con escopeta del que hablábamos antes dispara tres veces antes de que acabes con él, son tres disparos menos que harás tú. Por lo menos después podrás romperle la escopeta en la cabeza, es un consuelo.

Queda por añadir un botón que hay para dar patadas, que resulta poco más que anecdótico salvo por el detalle de que miras hacia abajo y... tienes piernas!!

En fin... Si no os convence, jugadlo, y luego hablamos.

Como la Wikipedia en castellano en cuanto a juegos es una mierda pinchada en un palo, link al artículo en inglés, y al análisis en MeriStation.

Ale, a pasarlo bien!